Por: Isaac Hernández | Administración Operaciones IT Adviser
Más que una obligación normativa, el EPP representa un compromiso con la integridad del personal técnico y con la continuidad operativa de cada proyecto. En cada proyecto de infraestructura de cualquier tipo, en la implementación de sistemas eléctricos, cableado estructurado, centros de datos o bien plantas de emergencia, los cuales son la base del futuro digital para las empresas, es común tener en cuenta todas y cada una de las especificaciones técnicas para el funcionamiento de dichos equipos. Pero ¿qué pasa con el factor indispensable? Nuestro personal técnico.
El personal que se encarga de realizar cada instalación, cada conexión, ajuste, son los verdaderos expertos en la implementación, si no cuidamos de estos expertos, no solo se pone en riesgo una vida, se compromete la calidad, el plazo y sobre todo la reputación del proyecto en general, en este punto es donde el Equipo de protección personal (EPP) deja de ser un simple requisito, se convierte en una estrategia de negocio y un acto responsable del cuidado humano.
La seguridad como garantía de continuidad y calidad
Al momento de realizar la instalación en un entorno crítico (manipulación en subestaciones, instalación en rack elevado, o bien un cuarto eléctrico), los riesgos varían a la par de la tecnología que se instala, existen peligros como caídas a la hora de tender el cableado, la amenaza constante de estar expuesto a una descarga eléctrica al manipular un equipo UPS, o bien el riesgo de cortes y golpes al manejar herramientas especializadas que son de un peso considerable.
Todos estos riesgos son propensos a ocasionar un accidente, el impacto es instantáneo y podría llegar a ser catastrófico, el proyecto se pausa por completo, lo que genera un atraso en el tiempo de entrega, se generan gastos innecesarios, y existe el riesgo de tener alguna lesión de gravedad.
El uso adecuado del EPP realiza la función de un seguro preventivo, si un colaborador utiliza el arnés, así como su línea de vida, una caída se convierte en un evento controlado, minimizando los riesgos de que se convierta en algo potencial, si se usan guantes dieléctricos, la electricidad se limita a solo circular por los cables. El EPP no solo se trata de una barrera física, es una herramienta estratégica que favorece a que las actividades se desarrollen de forma ininterrumpida, manteniendo la calidad en el trabajo y asegurando la continuidad operativa que el cliente requiere, un proyecto seguro es un proyecto que se entrega a tiempo y funciona correctamente.
El EPP hecho a la medida de nuestro trabajo
Un EPP básico consta de casco, guantes de trabajo, lentes de protección, son el punto de partida, no obstante, en infraestructura tecnológica, es importante el uso de equipamiento con una mayor especialización, que se ambiente con la electricidad, trabajo en alturas y la exposición constante al ruido.
En el caso de trabajos eléctricos, los técnicos se enfrentan a la corriente, un riesgo que se encuentra presente en todo momento para ello es indispensable el uso de guantes dieléctricos y calzado de seguridad aislante, no solo lo protege de caía de objetos, también interrumpe cualquier puente de contacto con la tierra, su protección previene de un encendido sin sobresaltos.
Ahora bien, para el trabajo en alturas, el técnico que realiza instalaciones de fibra óptica o cableado estructurado requiere de un arnés completo, es decir que incluya una línea de vida que esté anclado de una forma firme y segura, este equipo de protección le permite trabajar libremente y lograr una concentración con precisión sin que el miedo a la gravedad sea una distracción.
Por otro lado, en ambientes con un grado alto de ruido, como pueden ser en cuartos donde se encuentran las plantas de emergencia, los expertos necesitan protección auditiva que garanticen que, al pasar de los años, su audición se mantenga saludable, lo anterior es cuidar la calidad de vida a largo plazo. Finalmente, para el tema de visibilidad, desde el uso de un chaleco de alta visibilidad hasta prendas completas que brinden una alerta silenciosa de la presencia de personal en el área, es esencial en pasillos con poca iluminación, lo que prevé accidentes con vehículos o equipos.
Cada elemento del equipo de seguridad está diseñado con el propósito de permitir que el talento y la concentración de los técnicos sobresalga y evitar en la medida de lo posible un accidente, el respeto por la integridad eleva el estándar en cada servicio. No es suficiente el contar con el equipo indispensable, es importante usarlo en todo momento y de manera correcta, esto se logra con una cultura de seguridad sólida, el cuidado es un valor compartido.
La clave radica en la capacitación continua, el casco no solo se usa porque es parte del reglamento, se entiende que ese casco protege y resguarda una parte fundamental del cuerpo, cuando el personal entiende el por qué detrás del qué, el tema de la seguridad pasa de ser algo reglamentario para convertirse en un acto de cuidado propio y responsabilidad colectiva. Un equipo que trabaja con la debida protección se siente respaldado por su organización, esta sensación de cuidado incrementa la moral, minimiza el estrés y mejora considerablemente la concentración, lo que se refleja en un trabajador productivo y eficiente.
La inversión en EPP, así como en la capacitación constante, son un potenciador que asegura que los plazos en la implementación se cumplan en los tiempos establecidos y con la mejor calidad.
En Adviser, la seguridad de cada uno de nuestro personal técnico es una prioridad, cada proyecto se lleva a cabo bajo lineamentos estrictos de seguridad, se utiliza el EPP adecuado y personalizado a los requerimientos específicos de cada cliente, un equipo protegido trabaja con mayor confianza y precisión, esto favorece a una implementación segura, de calidad y en los tiempos establecidos.
Síguenos en nuestras redes sociales:

Comentarios